A por Lamela-Mela

—Prisión incondicional. Lo mandan a la cárcel. Ya. Y nosotros aquí, sin poder despedirnos. Ay…— sollozaba su madre al otro lado del teléfono. No podía creerlo. Él iba de camino a casa, en el metro, como cada jueves después del entrenamiento de rugby. No quiso ir con su madre a la sede del partido a … Sigue leyendo A por Lamela-Mela